Hay días en los que me levanto y lo veo todo claro. En esos pequeños momentos de lucidez me recuerdo a mí misma lo importante que soy y me viene a la cabeza aquello de «allá cada uno con su conciencia».Existe un dicho parecido en inglés, mucho más preciso que los equivalentes en español que, no exento de malicia, afirma que todo lo que va, vuelve —o lo que es lo mismo, recibirás el trato que des a los demás—.
Me pregunto si, incluso en estos días de lucidez, tan solo intento excusar las injusticias, aferrándome a una especie de orden cósmico, de karma, de justicia superior —aunque también existe otro dicho en inglés que asegura que «Karma is a bitch»—.
De todas maneras es comprensible que caigamos en este tipo de pensamientos que nos restan responsabilidades y que nos hacen seguir teniendo confianza en la vida.
Una vez alguien me dijo que debíamos confiar más en la vida, que había tantos problemas en la sociedad porque no confiábamos en nosotros mismos. Creo que tenía razón, aunque es harto complicado —sobre todo por la sociedad en la que vivimos, en la que lo único importante es lo inmediato e incluso lo futuro—.
Yo intento confiar en la vida y creo que todo ocurre por algún motivo. Las cosas que nos suceden, al igual que las circunstancias, nos van modelando como personas y terminan conformando nuestra personalidad.
Sea como sea me gustaría pensar que sí que existe algún tipo de orden cósmico que pone a cada persona en su lugar, que enseña a aquellos que hirieron a otros lo que es sufrir, que recompensa a los que se esforzaron por ser buenas personas… y me imagino que para ello debemos confiar más en la vida, pase lo que pase, come what may.
Pues curiosamente estaba escuchando Karma Police... Mmm, y si tienes tiempo, No surprises y Everything in its right place son dos buenos regalos de navidad.
ResponderEliminar